Tensión alta y embarazo

Tensión alta y embarazo

Uno de los factores de riesgo más significativos en el embarazo es la tensión alta. Al punto que en la clasificación de riesgo obstétrico, la preeclampsia (presión arterial por encima de 160/110 mmHg) se ubica en el nivel 3 o muy alto.

Puede que ya padecieras de tensión alta antes de embarazarte. Si desde el inicio de la captación con tu médico le dices que eres hipertensa, él sabrá que indicarte. También ya tú conoces tu enfermedad, así que ya sabes lo que es favorable o no para ti, en cuánto al estilo de vida y alimentación.

Por otra parte, puede que hayas desarrollado una hipertensión gestacional (por encima de 140/90mmHg) después de pasada las 20 semanas. No importa cuál de las dos padezcas, lo cierto es que estas recomendaciones son para ti.

 

Recomendaciones para una embarazada con hipertensión arterial

  • El cuidado prenatal es vital. Asistir a las consultas médicas y llevar las recomendaciones del doctor es el factor más importante para un parto feliz y una evolución satisfactoria.
  • Evita el estrés. Las mujeres se tornan mucho más sensibles durante el embarazo, así que cualquier emoción fuerte puede provocar una crisis de tensión alta.
  • Controla tu peso y evita los aumentos bruscos a través de una correcta nutrición.
  • Lleva una dieta hiposódica, es decir baja o nula de sal, eliminando además las harinas, los refrescos carbonatados, confituras con chocolate; ya que está demostrado científicamente que estos alimentos suben la tensión. Como beneficioso puedes incorporar alimentos ricos en calcio, vitamina C y E.
  • Mídete la presión después de las 20 semanas de manera regular, para detectar posibles elevaciones irregulares sin que tengas síntomas aparentes.
  • Aunque no fumar es una recomendación que se indican a todas las personas, es muy importante que sí que padeces de esta enfermedad suspendas este mal hábito. El tabaco aumenta la presión arterial al dañar los vasos sanguíneos.

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